La célula
El concepto de célula
Usualmente
se define a la célula como la unidad fundamental de la vida, esto se debe a que
los organismos como nosotros estamos compuestos por una multitud de células que
se especializan en diferentes funciones, pero también existen organismos que
son una única célula como las bacterias, las levaduras, los protozoarios, entre
otros (Figura 1). ¿Y qué caracteriza a las células? Las células son unidades
pequeñas que se encuentran delimitadas por una membrana y rellenas de una solución
acuosa de moléculas, además tienen la habilidad de crear copias de ellas mismas
y dividirse en dos (Alberts, et al., 2004).
Figura 1. Esquemas de las células vegetal, animal y bacteriana. Tomado de: Becker et al., 2006
Clasificación
de las células
Como
ya se mencionó, existen diferentes tipos de células que se diferencian en su
complejidad y en sus componentes. Por esta razón las células se clasifican principalmente
en dos tipos: procariotas y eucariotas. Las primeras son células estructuras
simples que no contienen organelos, ni un núcleo para almacenar el ADN; mientras
que las segundas son más grandes que las células procariotas y sí poseen un
núcleo donde se resguarda la información genética y también se componen de una
variedad de organelos. Algunos ejemplos de organismos procariontes son las
bacterias y las arqueas; y entre los organismos con células eucariotas se
encuentran las amibas, las levaduras o plantas, animales y hongos (Becker et
al., 2006)
Biomoléculas
presentes en la célula
Las
células se encuentran compuestas por diversas moléculas pero entre ellas
destacan las que tienen presencia en todos los seres vivos como los
carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos. Dichas macromoléculas
constituyen entre el 80 y 90% del peso en seco de la mayoría de las células (Cooper
et al., 2011)
Los
carbohidratos simples son los nutrientes principales de las células ya que las
proveen de energía y a su vez son ocupados por ellas como material inicial para
sintetizar otros componentes celulares. Los carbohidratos complejos son
utilizados por las células como formas de reserva de los azúcares y también
constituyen algunas estructuras de las células.
Figura 2. Esquema de carbohidratos. Tomado de Alberts et al., 2004
Los lípidos, comúnmente conocidos como grasas, desempeñan tres funciones básicas en las células: 1) proporcionan una fuente de energía, 2) son el componente principal de las membranas celulares y 3) desempeñan un papel crucial en la señalización celular, ya sea como hormonas esteroideas o como mensajeros moleculares.
Figura 3. Esquemas de lípidos. Tomado de Alberts et al., 2007
Las proteínas son moléculas que pueden cumplir una multitud de funciones en las células, como formar parte de la estructura de células y tejidos, actuar en el transporte y almacenamiento de moléculas pequeñas, transmitir información entre células y brindar protección ante las infecciones. Algunas también pueden actuar como enzimas y acelerar las reacciones metabólicas de los organismos.
Figura 4. Esquema de una proteína. Tomado de Alberts et al. 2007
Los ácidos
nucleicos (ADN y ARN) son las móleculas que guardan la información de la
célula. El ADN desempeña el papel de material genético que en las células eucariotas
se resguarda dentro del núcleo y en las procariotas se halla inmerso en el
citosol. El ARN se encuentra en diferentes tipos al interior de célula, cada
uno con una función específica. El ARNmensajero transporta información desde el
ADN a los ribosomas y como consecuencia, actúa como molde para la síntesis de
proteínas. El ARNribosómico y el ARN de transferencia llevan a cabo la síntesis
de proteínas.
Figura
5. Esquema de un ácido nucleico. Tomado de Alberts et al., 2007
La membrana y el transporte
El
componente encargado de separar a la célula del mundo exterior se llama membrana
celular. Esta membrana sirve para preservar un medio interno en la célula: 1) aislando
el contenido de ésta del ambiente externo, 2) regulando el intercambio de
sustancias entre el interior y exterior de la célula y 3) realizando la
comunicación intercelular.
Actualmente se acepta la teoría propuesta por Singer y Nicolson sobre la composición de la membrana en la que concluyen que la membrana es un mosaico fluido y está formada por una bicapa lípidica en la cual están inmersas diversas proteínas.
Figura 6. Modelo del mosaico fluido de la membrana celular. Tomado de Portal Académico CCH
Los
transportadores y receptores de la célula (proteínas de la membrana) son los encargados
de permitir tanto la entrada de nutrientes en la célula como la salida de
productos de desecho, también debe transmitir a la célula las señales que
proceden de su exterior.
La
membrana es impermeable a moléculas hidrofílicas como: hidratos de carbono,
aminoácidos, proteínas o ácidos nucleicos. Mientras que es permeable a
moléculas hidrofóbicas como los lípidos, y a moléculas pequeñas como los gases.
También es parcialmente permeable al agua.
El
transporte en la membrana puede considerarse como un proceso pasivo o como un
proceso activo. Los primeros se refieren a la difusión de sustancias a través
de la membrana que no necesitan un aporte externo de energía como el agua,
gases disueltos o moléculas solubles en líquidos. Los segundos hacen referencia
al movimiento de moléculas pequeñas o iones a través de proteínas transmembranales
y que requieren un aporte externo de energía.
Citoesqueleto
y movimiento
Este
componente celular se define como un entramado tridimensional de proteínas que
provee soporte interno en las células, organiza las estructuras internas e
interviene en los fenómenos de transporte, tráfico y división celular. Principalmente
se el encargado de proporcionar estabilidad y forma a la célula.
Figura 7. Modelo del mosaico fluido de la membrana celular. Tomado de Portal Académico CCH
El
movimiento de las células es posible gracias a estructuras simples como los
cilios y los flagelos. Por un lado los cilios son una serie de prolongaciones
móviles, cortas y numerosas, de la membrana plasmática que recubren la
superficie celular de algunos organismos eucariotas. Estos se encargan de
permitir el desplazamiento de diversos fluidos y partículas, protegen a la
célula del ataque de microorganismos.
Los
flagelos son apéndices largos y delgados, en forma de hilo o látigo, dotados de
gran movilidad, que poseen ciertos organismos unicelulares y algunos
pluricelulares. Su función principal es el movimiento, aunque algunos
organismos pueden utilizarlos para otras funciones. Se consideran cilios
modificados.

Figura 8. Esquemas de cilios y un flagelo. Tomado de Portal académico CCH
Mitocondrias
y cloroplastos
La
mitocondrias son organelos de forma alargada que se encuentran en el citoplasma
y se encargan de llevar a cabo es la respiración aerobia, es decir, están
relacionadas con la producción de energía (síntesis de ATP –Adenosin
Trifosfato-).
Al interior de la mitocondria, entre las crestas, se encuentra la matriz mitocondrial que contiene una gran diversidad de enzimas, necesarias para la respiración, también contiene moléculas de ADN (Ácido Desoxirribonucleico), ribosomas, ARNt (Ácido Ribonucleico de Transferencia).
Figura 9. Esquemas de mitocondria y cloroplasto. Tomado de Portal Académico de CCH.
Video explicativo del tema.









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